- El contexto y la diversidad
Una de las características principales de las áreas verdes de las ciudades intermedias de América Latina es la diversidad de estos espacios, normalmente resultado por una parte de los factores naturales, como la diversidad geológica, de climas, latitudes y ecología, pero también de diversos factores antrópicos, como la cultura, el uso de suelo resultante de las actividades productivas e industriales, el entendimiento teológico, la demografía, entre otros. En suma, del paisaje.
Es así que, en nuestras ciudades encontramos contextos de montaña, de costa, de selvas tropicales, de desiertos, de caribe, de glaciares. Desde corredores ecológicos urbanos a ciudades de cemento.
Esta heterogeneidad no permite establecer criterios iguales para todas las áreas verdes de las ciudades intermedias, sin embargo, podemos encontrar algunos paralelismos en el desarrollo histórico y paisajístico de los parques.
Algunos de los parques más antiguos de las ciudades latinas nacen a partir de la fundación española, en los siglos XVI y XVII, incluidas como plazas centrales en el trazado normalmente ortogonal de la urbe. Hoy en día, estas plazas dan lugar a parques, pensados para las actividades pasivas, a veces con conjuntos vegetales derivados del coleccionismo europeo, con diseños del post barroco y modernismo, con las adaptaciones a la sociedad, cultura y ecología de cada ciudad.
A lo largo del siglo XX las áreas verdes se fueron multiplicando por la ciudad, siguiendo los planos urbanos estipulados, acompañando el desarrollo urbano, conformando pequeños y medianos espacios de proximidad en cada barrio y espacios de mayor dimensión en lo que entonces era la periferia, o lo que hoy conocemos como áreas periurbanas.
- El desafío
El preámbulo es importante para entender el desafío que tienen las ciudades al día de hoy cuando construyen sus parques, pero no están preparadas para la operación y mantenimiento de estos espacios.
Gran parte de los municipios o alcaldías se encuentran con problemas a la hora de mantener sus áreas verdes o no cuentan con estructuras orgánicas funcionales que les permitan mantener sus áreas verdes con criterios de calidad para el uso y disfrute por la población; o no cuentan con los recursos necesarios para ello.
En este caso nos enfocamos en las ciudades intermedias de América Latina, ya que son las que generalmente cuentan con espacios verdes recreativos, sin embargo, la escala de estos no permite tener un modelo de gestión y mantenimiento autónomo para cada parque. Es aquí que se presenta este reto: cómo prestar los servicios de mantenimiento y/o gestión de las áreas verdes, con criterios de calidad y eficiencia.
Trabajando actualmente como responsable por las Áreas Verdes de la Ciudad de Cuenca en Ecuador, cuando nos cuestionamos con el equipo sobre este problema, pensamos que a lo mejor el problema no es solo en nuestra ciudad, en nuestro país. Era necesario establecer un modelo de mantenimiento de las áreas verdes de la ciudad de Cuenca, pero algo que se pueda implementar en distintos contextos, en distintas ciudades, aunque no siempre cuenten con la mejor capacidad técnica o que los recursos sean escasos.
Y sabiendo que los modelos de prestación de servicios son distintos de ciudad para ciudad, era también relevante que la propuesta pueda ser aplicada tanto a ciudades cuyo servicio es prestado por la administración directa, como ciudades que contratan externamente la prestación de los servicios.
El método desarrollado para la planificación del mantenimiento de los espacios verdes urbanos en ciudades intermedias se puede dividir en tres fases: levantamiento y síntesis de información base, planificación e implementación.
El levantamiento y síntesis dependen de la información que disponga cada municipio. Al menos deberá tener un catastro de todas las áreas verdes y conocer la dinámica de cada parque. Luego se debe determinar cuáles son los factores clave que condicionan el crecimiento de la vegetación. Puede ser la temperatura, la precipitación, la exposición solar, entre otros, dependiendo siempre de la ubicación geográfica de la ciudad. Una vez que tengamos estos indicadores, se pueden plantear los objetivos, que en general son: mejorar la calidad paisajística de la ciudad, propiciar la recreación de la ciudadanía en condiciones de confort y seguridad, adaptar las áreas verdes al cambio climático o mitigar sus efectos y, casi siempre el aspecto más importante para los decisores, la eficiencia económica.
- La propuesta
Es fácil de entender que prestar los servicios de mantenimiento en un parque histórico no es lo mismo que en un boulevard; tampoco es lo mismo mantener un parque del barrio que un parque metropolitano; mantener un corredor ecológico de rivera que un parque infantil.
El primero paso es justamente establecer una categorización de los espacios verdes de la ciudad. Existe bastante bibliografía especializada, que con varios criterios establecen categorías de parques, sin embargo, al revisar la literatura, vemos que los modelos establecidos difícilmente se adaptan integralmente a alguna ciudad latina. Basados en algunos de los parámetros de la categorización de Parques de Bogotá, la cual clasifica los parques en escala regional, escala metropolitana y urbana, escala zonal y parques vecinales y de bolsillo, construimos para la ciudad de Cuenca un sistema similar, en lo cual varían las escalas de los espacios.
De acuerdo con la clasificación de parques expuesta, se podría decir que en Cuenca existen tres de las categorías mencionadas: parques de escala vecinal, parques de escala zonal, y parques de escala metropolitana y urbana.
En suma, en la ciudad de Cuenca se pueden diferenciar los siguientes tipos de parques y áreas verdes:
- Parques de escala vecinal, en la cual se incluyen los parques de bolsillo (A) y los parques vecinales o barriales (B).
- Parques de escala zonal, en que se incluyen los parques en áreas urbanas consolidadas, con área mayor a 5,000 mt2 que atienden a un conjunto de barrios urbanos (C) y, los parques lineales, que son los parques que acompañan los corredores de los ríos que cruzan la ciudad y conforman auténticos corredores ecológicos urbanos (D).
- Parques de escala urbana, en que contienen los parques urbanos con área comprendida entre 0.5 ha y 10 ha (E); parques mayores a 10 ha en las áreas urbanas consolidadas (F) y los parques con carácter histórico y/o cultural (G).
Luego de categorizados los parques en los cuales se presta el servicio de mantenimiento, había que considerar varios aspectos intrínsecos a cada área:
- Tipología del espacio (usos, actividades permitidas, capacidad de carga prevista, vegetación existente, infraestructura existente, como juegos infantiles, canchas de futbol, camineras, etc.).
- Condiciones climáticas (adecuación a la climatología de la zona, adaptación al cambio climático).
- Biodiversidad (promoción de la biodiversidad en las áreas verdes públicas).
- Condiciones físicas del espacio (topografía del sitio, tipo de suelo).
- Presencia de elementos de agua (piletas, lagunas).
Una vez considerados los aspectos intrínsecos de cada, era primordial definir cuáles serían las actividades para incluir en el servicio de mantenimiento de áreas verdes. En este caso, las actividades fueron:
- Recorte de césped, con recurso a desbrozadores, tractores o giro cero
- Control físico y químico de especies invasoras
- Poda de formación o sanitarias de especies arbustivas y herbáceas
- Podas de formación o sanitarias de especies arbóreas, hasta tres metros de altura
- Aireación de áreas de césped, con recurso a escarificadores
- Fertilización orgánica y química
- Control y tratamiento de plagas
- Reposición de plantas y áreas de césped
- Limpieza integral de las áreas verdes
- Provisión de inertes para mantenimiento de camineras
Por último, se resume en una matriz las frecuencias anuales estimadas, la que, como ejemplo, se muestra en seguida.
Tipología de los parques | Recorte de césped, con recurso a desbrozadores, tractores o giro cero | Control físico y químico de especies invasoras | Poda de formación o sanitarias de especies arbustivas y herbáceas | Podas de formación o sanitarias de especies arbóreas, hasta tres metros de altura | Aireación de áreas de césped, con recurso a escarificadores | Fertilización orgánica y química | Control y tratamiento de plagas | Reposición de plantas y áreas de césped | Limpieza integral de las áreas verdes *(semanal) | Provisión de inertes para mantenimiento de camineras | |
Frecuencias anuales estimadas | A | 11 | 11 | 11 | 5 | 1 | 2 | 11 | 5 | 3 | 0.5 |
B | 11 | 11 | 11 | 5 | 1 | 2 | 11 | 5 | 3 | 0.5 | |
C | 11 | 11 | 11 | 5 | 1 | 2 | 11 | 5 | 3 | 1 | |
D | 11 | 11 | 11 | 5 | 1 | 1 | 11 | 5 | 3 | 1 | |
E | 16 | 16 | 16 | 6 | 1 | 2 | 16 | 7 | 7 | 1 | |
F | 16 | 16 | 16 | 6 | 1 | 2 | 16 | 7 | 7 | 1 | |
G | 16 | 16 | 16 | 6 | 1 | 2 | 14 | 13 | 7 | 1 |
Es importante referir que este proceso debe ser dinámico y adaptarse a las circunstancias que pueden ser imprevistas. Como ejemplo, si el factor determinante del crecimiento de la vegetación es la precipitación y la ciudad atraviesa una época de estiaje, se deberán ajustar las actividades de mantenimiento planificadas, disminuyendo las frecuencias, de modo evitar trabajos dañinos a los mismos espacios.
Resultados esperados
Si bien el proceso de recoger la información y establecer los distintos criterios de categorización, de aspectos intrínsecos y de actividades a incluir en el mantenimiento puede ser moroso, los resultados a mediano y largo plazo pueden ser satisfactorios.
Algunas de las ventajas identificadas son las siguientes:
- Mantenimiento adaptado a las condiciones físicas, ecológicas, climáticas y de uso de cada tipología de área verde, estableciéndose una relación entre las condiciones ambientales, de suelo, clima, uso y diseño de los espacios y el mantenimiento.
- Mejorar los rendimientos de la mano de obra, con menor esfuerzo físico.
- Mejora en las condiciones de seguridad y salud ocupacional de los obreros de mantenimiento, reduciendo la exposición a los riesgos del trabajo.
- Sostenibilidad de los recursos económicos, aumentando la eficiencia en los servicios de mantenimiento.
- Recuperar los espacios verdes con mayor carga de personas en menor espacio de tiempo, incrementando el tiempo útil del uso del espacio público.
- Bajar el tiempo de respuesta a los requerimientos de la ciudadanía, permitiendo una respuesta inmediata a los problemas relacionados con el mantenimiento de las áreas verdes.
Dando como ejemplo la ciudad de Cuenca, en Ecuador, se espera que la implementación de este método proporcione una mejora significativa en el mantenimiento regular de los parques de la ciudad, reduciendo hasta un 20% los costos de los servicios.
Esto muestra que no siempre para prestar un servicio de mejor calidad son necesarios más recursos, siendo que en muchas de las experiencias que tuve oportunidad de conocer en el contexto regional de hecho el factor limitante para el mantenimiento de espacios verdes públicos de calidad no es el recurso económico, sino la capacidad técnica instalada y la falta de una metodología que permita planificar y operar correctamente estos servicios.